Un estudiante de ingeniería química de la Universidad de Rowan, presentó en una conferencia focalizada al biodiesel en Texas, una nueva tecnología para la extracción de lípidos de microalgas que reduce los costes del proceso de extracción.

El método emplea, además del solvente orgánico, dióxido de carbono y nitrógeno. El uso de estos gases permite extraer aceites de la materia algal fresca y evita la necesidad de destilación para recuperar el solvente.  El solvente orgánico se añade en proporción 1: 1 a la biomasa y se calienta durante  dos horas. Para extraer el disolvente de los lípidos, se agrega agua y se burbujea CO2 y nitrógeno. Esto hace cambiar la polaridad del solvente permitiendo que se formen dos fases y facilitando su recuperación. En la extracción se generan tres fases: en la parte superior están los lípidos y el disolvente orgánico, en la intermedia los azúcares y la inferior las proteínas.

Parece que la tecnología aún está en fase de laboratorio, pendiente del escalado necesario para determinar la viabilidad industrial.

Esta noticia se ha publicado ha publicado a finales de Enero en www.biodieselmagazine.com

http://www.biodieselmagazine.com/articles/2516270/emergent-research-could-forge-new-paths-to-biodiesels-future